almeida – 1 de Julio de 2015.

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Resulta muy difícil imaginarnos cualquier exquisito guiso que se elabora lentamente en nuestras cocinas sin uno de los ingredientes esenciales como es el ajo. pero también resulta ya difícil imaginarnos las fiestas patronales de Zamora sin la presencia de los productores que exponen y venden en la Avda.

de las Tres Cruces, la producción que han ido teniendo quienes se dedican a ello en las comarcas de la Guareña y la tierra del Vino de la provincia.

            Desde muy antiguo, las civilizaciones de las que tantas cosas aprendimos, ya nos hablaban de las propiedades de este bulbo que crece en las huertas y campos de secano y que tantas virtudes tiene para el organismo. Desde facilitar la circulación, a muchos remedios contra la mayoría de los males que puede verse afectado el ser humano.

         ajos15   Pero ante todo, es un alimento con un sabor muy peculiar y sobre todo muy especial que algunas de las mejores comida y guisos son inconcebibles sin ese sabor tan característico con el que impregna a todo cuanto entra en contacto con él en los procesos de elaboración de los alimentos y comidas.

            Durante el fin de semana en el que las fiestas de Zamora arrancan con numerosas actividades para todos los vecinos y visitantes, es tradicional que el viernes por la tarde se inaugure en la avenida de las Tres Cruces una exposición de este producto.

            El aparcamiento que tienen los coches en ambos márgenes de la avenida se ven ocupados por puestos en los que se van exponiendo en montones las riestras de ajos que algunos traen en los remolques de sus coches, otros en tractores y algunos en trailers como uno que había estacionado en el que desplazaron cientos y cientos de kilos que luego iban a ser adquiridos por todos los visitantes de la feria que hacían su acopio para varios meses o para el resto del año hasta que se vayan agotando y esperen de nuevo a la siguiente cosecha.

            Dependiendo del grosor de los dientes que conforman cada cabeza de ajos, se establecían tres precios entre los dos y seis euros, dependiendo lo llamativo que sea cada una de las riestras que vienen a contar con quince cabezas de ajos y en un trabajo artesanal se van entrelazado unos días antes de la feria con la paciencia que en muchas ocasiones este trabajo requiere.

          ajos315  También hay quien sigue haciendo el trenzado de las riestras en la propia feria como es el caso de Marcos, que acudió por primera vez hace quince años y se le ocurrió vestirse a la usanza de los agricultores y ambientar el lugar en el que exponía sus ajos haciendo el trenzado en directo de las riestras mientras era observado por el numeroso público que iba mirando los diferentes puestos.

            Según nos comentaba este joven, es una de las citas anuales que no le gusta perderse y cada año su imaginación hace que introduzca alguna novedad en el puesto en el que se encuentra, en esta ocasión ha confeccionado con sus manos un carro en el que exhibía parte de la producción que llevaba.

            A Marcos le gusta hablar con la gente que le pregunta por lo que está haciendo y cómo lo hace, aunque siempre se encuentra con los que no preguntan y sacan sus propias conclusiones de lo que están presenciando. La más común es alabar que todavía se conserven estas tradiciones, aunque no falta el que asegura que se ha dormido en los laureles y no ha tenido tiempo de terminar el trenzado de las riestras y tiene que hacerlo a prisa y corriendo cuando la Feria ya ha comenzado.

            Pero está acostumbrado a estos y otros comentarios que se hacen y también cede su sitio a quien ve con mucho interés que contempla lo que hace en su puesto, para que practique como se hace este trabajo.

            Este año, Marcos no iba ataviado con la ropa que habitualmente suele llevar porque según confesaba, las altas temperaturas que estaba habiendo estos días, no eran las idóneas para ponerse el pantalón de pana y había buscado unas ropas más acorde con la climatología.

         ajos415   Aunque al final, como siempre ocurre en estos casos, no llueve a gusto de todos y siempre se espera un poco más con algunos conocidos con los que hablamos fuera de micrófono, nos confesaron que se habían cubierto las expectativas con las que habían acudido a la Feria, por lo que ahora a esperar una nueva edición en que la Avenida de las Tres Cruces se vuelva a inundar con este ingrediente que no puede faltar en ninguna de las cocinas de nuestras casas.     

 

 

 

 

 

 

 

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