Se han celebrado en el salón de actos de la torre del reloj de Tábara unas jornadas que pretenden visibilizar la precaria situación en la que se encuentra la mujer que desarrolla su actividad laboral en el mundo rural, así como algunas propuestas para mejorar su incorporación a un sector tan importante para nuestra provincia.

Éstas jornadas, estaban organizadas por la COAG Zamora y el movimiento Ceres, que agrupa a las mujeres que prestan sus servicios, su trabajo y tienen su modo de vida en el mundo rural, constituyendo la Federación de la mujer en cualquier actividad que desarrollan las mujeres del medio rural.

Ana María Benito Zúñiga, se considera una mujer del campo y cuenta con una amplia experiencia en los sectores de la agricultura y la ganadería. Procede de un pueblo eminentemente agrícola y ganadero y a pesar de haber tenido como muchas otras que emigrar de sus orígenes, con el paso del tiempo ha regresado a ellos y resalta la importancia del medio en el que vive y es una defensora del trabajo que está realizando, porque si el campo no produce, la población no come.

Es partidaria y defensora de los servicios imprescindibles que debe haber en el mundo rural, con una fiscalidad diferenciada para los pueblos y su implicación la ha llevado a defender y a luchar en contra de la discriminación que las mujeres están teniendo, en un mundo eminentemente masculino.

Expuso la problemática que vive la mujer en el mundo rural, tanto desde la visibilidad del trabajo que realiza, como de su implicación en las explotaciones agrícolas y ganaderas, y reivindica los derechos de las mujeres para vivir en un mundo rural que sea más igualitario y equitativo y para ello, el empoderamiento femenino es necesario. Expuso algunos casos con éxito de aquellas mujeres emprendedoras y empresarias que se han implicado en los diferentes ámbitos y sectores agrarios del mundo rural.

Es partidaria de potenciar todas las acciones necesarias encaminadas a mejorar la situación de las mujeres, como se pueden ser el asociacionismo, la formación y el empleo.

Manuela Ramos Fraile, técnica de asesoramiento e igualdad de la COAG en Castilla y León, fue describiendo el proceso que se ha seguido hasta llegar a la actual legislación que se ha conseguido en materia de la titularidad compartida de las explotaciones agrarias. Fue desgranando con detalle los requisitos necesarios para este logro, así como los beneficios y oportunidades que se pueden conseguir para aquellas mujeres que se adhieran a esta iniciativa.

Destacó el bajo índice de repercusión que en la provincia de Zamora ha conseguido esta iniciativa, ya que se han tramitado muy pocos expedientes en relación con los conseguidos en otras provincias, aunque previsiblemente, estos porcentajes irán incrementándose, a medida que se vaya difundiendo el conocimiento de esta ley, así como los múltiplos beneficios que tiene para la mujer trabajadora en el mundo rural.

Alfonso Huertos de Ana, técnico del programa de apoyo a la mujer en el mundo rural que ha puesto en funcionamiento la agencias de desarrollo ADATA, expuso el trabajo que se está realizando desde la agencia en la que se encuentra trabajando en materia de asesoramiento y orientación laboral a las mujeres del territorio, que desean vincular su actividad con el mundo rural, así como las ayudas que se ofrecen por diferentes entidades y los cursos formativos que ADATA pretende impartir, que están enfocados a servir como herramienta útil a todas las mujeres en el mundo rural

José María Polo Fernández, gerente de ADATA, expuso el proyecto de la red PAME creado por la junta de Castilla y León, con el objetivo de asesorar y establecer estrategias para la mujer emprendedora en el mundo rural y agroalimentario. Informo que, en Alcañices, Carbajales de Alba y Tábara, se ha ubicado un punto activo, con atención técnica personalizada para aquellas mujeres que desean informarse sobre las posibilidades que tienen de desarrollar sus proyectos.

Igualmente, habló sobre el funcionamiento del actual programa Leader (2014-2020), detallando los requisitos necesarios para acceder al mismo, el proceso de tramitación de las ayudas y aquellas oportunidades del medio rural para el emprendimiento de la mujer, destacando la discriminación positiva ofrecida en estas concesiones de ayudas públicas.

Juan Manuel Rodríguez Huidobro, veterinario de la unidad de Tábara, como técnico en la materia cuenta con una amplia experiencia y conocimiento de la problemática que se ha encontrado en el mundo rural y habló desde su punto de vista exponiendo la percepción que tenía del importante, pero en muchas ocasiones invisible trabajo que viene desarrollando la mujer en las explotaciones agrarias distribuidas por el territorio en el que tiene competencia.

Abordó el freno que representa la necesaria, aunque muchas veces complicada burocracia para la tramitación de la documentación necesaria para desarrollar una actividad agraria en el día a día, la cual recae la mayor parte de veces en las mujeres.

En su opinión, la escasa visibilidad del trabajo compartido que las mujeres realizan, se ve reflejada únicamente en las actas de constitución a la hora de plasmar su firma, por lo que todas las políticas de empleo enfocadas para las mujeres del medio rural, no han contado con el éxito esperado y la visibilidad de la mujer en el mundo rural, sigue resultando muy exigua.

Sin duda, han resultado unas jornadas muy interesantes con una participación también importante de mujeres que desean seguir desarrollando su actividad en el mundo rural y este tipo de acciones, deben contribuir para conseguir una mejora de las condiciones de una parte fundamental y necesaria de nuestra sociedad.

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