El proyecto Navidades con ilusión, que consiste en decorar las fachadas de las viviendas y los establecimientos comerciales de Tábara, está superando todas las expectativas que se habían establecido en el momento de su confección.

En el momento de cerrar la inscripción de participantes, éstos ya había superado con creces la participación inicialmente prevista, porque de la docena de participantes con los que los organizadores se daban por satisfechos, el número ha crecido hasta casi la cuarentena.

Otro de los objetivos que se perseguían, era que los vecinos del pueblo, en lugar de pensar en unas Navidades más apagadas que nunca, se hayan esforzado para que su imaginación se haya puesto a trabajar como pocas veces y hayan conseguido crear algunos adornos especialmente significativos.

Durante todo el día en el que se cerraba el plazo de inscripción, podíamos ver en los jardines y las fachadas de las casas esos últimos retoques, para dejar esa decoración que consiguiera llamar la atención de los que paseaban junto a ella y se afanaban en esos pequeños detalles, que hacían que su creación fuera como ellos la habían imaginado.

Un papá Noel sentado sobre una carroza confeccionada con una estructura férrea, que daba la sensación de dirigirse fiel a su cita a todos los hogares en los que tenía que dejar los regalos; un bosque con abundantes animales confeccionados con troncos que se encuentran en plena naturaleza y mantienen la armonía del entorno; los aperos tradicionales de las labores del campo, ordenados de una forma armónica; los Reyes Magos acudiendo a su cita anual con todos los niños de Tábara, pero ataviados con la típica y clásica capa parda alistana. Son muchos los detalles en los que han ido trabajando cada una de las personas que se han ido implicando en este proyecto, consiguiendo que Tábara pueda brillar con luz propia.

Pero faltaba comprobar la respuesta de los vecinos ante este despliegue que algunos han estado haciendo en sus fachadas y desde primeras horas en las que el concurso dio comienzo, se podía ver por las calles del pueblo a grupos de personas que siguiendo el itinerario que se les había proporcionado, iban contemplando cada una de las creaciones, sin importar que la noche ya se hubiera echado encima y el frío comenzará a hacerse notar.

No sólo los vecinos de Tábara han salido a las calles para ver el trabajo de una buena parte del pueblo, también se ha podido ver algunos grupos de personas que se han desplazado desde otros pueblos de los alrededores, para contemplar lo que los vecinos de Tábara han ido creando para decorar las calles de su pueblo.

Para los organizadores de esta iniciativa, el resultado no puede ser más satisfactorio y prometedor y animamos a los vecinos de los pueblos de la comarca de Tábara a que nos visiten y comprueben lo que se pueda hacer entre todos, para alegrar y animar unos días que siempre han sido muy especiales para nosotros.

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