Querida San Damián,

Pregunta qué  vamos a pedir después del verano. Pues a mí se me ocurren un par de cosas:

Quizás de lo primero que se me pasa por la cabeza sería que mis hijos tuvieran el gran privilegio de poder asistir a su colegio público en un aula que no fuese compartida por varios cursos…¿se ha planteado alguna vez lo que supone para esos alumnos tener la mitad (o menos) del tiempo por asignatura que los niños que no tiene que compartir aula?

O podría pedir un gimnasio donde poder realizar actividades durante el invierno, una piscina donde poder bañarnos en verano, un semáforo para poder garantizar la seguridad de los habitantes de mi pueblo cada vez que tenemos que cruzar la carretera general… Banalidades para el siglo en el que vivimos.

No sé, quizás,  carreteras sin socavones y correctamente asfaltadas, valladas para evitar accidentes diarios con la fauna salvaje. Quizás oficinas de correos y bancos abiertos en las zonas rurales…

De verdad, creo que sería interminable la lista de peticiones que le haría, por lo que solo me centraré en lo que se refiere al tema sanitario.

Mire, quizás usted tenga muchos medios económicos para poder pagarse seguros médicos sin problemas, pero yo, como estoy dado de alta en la seguridad social como trabajador y casado legalmente, pues no tengo derecho ni siquiera al programa releo. Por lo que entre ropa; libros; material escolar; la desgracia de llevar gafas todos en casa, que no entran por la seguridad social ni tienen subvención, y además son imprescindibles y, para nada, un adorno. El aparato dental, que tengo que costear por prescripción médica de la seguridad social, pero que no está ni siquiera subvencionado… En fin, que ya no le digo de clases particulares, porque mi sueldo mil eurista no me lo permite, y tengo que ingeniármelas con  youtube como si me estuviera volviendo a sacar yo la primaria para poder paliar las carencias educativas de este gran sistema… en definitiva, si pago los impuestos para su sueldo, no me queda para pagarme un seguro médico. Además, que no me da la gana.

Teniendo en cuenta que no tenemos médico a diario, y que en la mayoría de las localidades de esta zona solo pasa consulta de atención primaria 1día a la semana. Bueno, si le da la gana, porque hay un pueblo en el que  no aparece desde antes de la pandemia.

Teniendo en cuenta que el pediatra solo es para control del niño sano. ¡Ah!, solo los viernes y algún miércoles si acaso, pero eso sí, sin fiestas, ni navidades, ni vacaciones, y en horario especialmente reducido, porque la agenda la abren a las 10 como pronto y la cierran a las 12.30… afortunadamente para solucionar esto cada vez hay menos niños en la zona…

Teniendo en cuenta  que nos volvemos locos para poder pedir la cita sanitaria en una zona en la que no tenemos ni señal de televisión durante la mayor parte del año. Me refiero a los jóvenes, porque ya me dirá Ud., con la media de edad de la zona, están  todos desesperados con el teléfono que casi nunca te descuelgan en el Centro médico, o pidiendo citas presenciales que te cambian a telefónicas porque les da la gana… Vamos, se imagina teniendo que explicar que le pica no sé qué y qué color tiene… Déjelo…

Pues sí hombre, sí. Y Ud. dice que nos quejamos por nada. Que pasemos como podamos el verano. Que qué vamos a pedir después…

Pues sí, ya sé lo que le voy a pedir a UD. Clara San Damián. Lo tengo claro:

Le voy a pedir que si de verdad es una buena  Delegada, se presente a la reunión del sábado 11 a las 11.00 en el Edificio del Reloj de Tábara, como ha sido convocada. A lo mejor así se entera de lo que estamos reivindicando.

Y por último, y esto ya a título personal, le voy a pedir que se baje de la nube y mire a su alrededor. Quizás antes de hablar, debería ser consciente de la realidad en la que vivimos algunos… Le voy a pedir que tenga un poco de vergüenza y pida disculpas por sus palabras. Me siento verdaderamente ofendido y sé, con certeza, que como yo, hay más gente.

No tengo nada más que pedirle… Hasta que pase el verano.

Un lector enfadado

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