La terrible pandemia que estamos padeciendo, nos está obligando a modificar y alterar algunas de las tradiciones que hasta ahora, formaban ya parte de esa cultura, que tan bién hemos sabido conservar en algunos lugares de esta tierra.

Una de estas tradiciones la representa la celebración del santo patrón del campo, San Isidro labrador, que se celebra en estos días. Sin embargo, la situación que estamos atravesando, no hace aconsejable que promovamos la concentración de personas, por el riesgo a la propagación y el contagio del virus que nos rodea.

Todos los Tabareses esperaban este día, cuando llegara ese momento del canto del ramo, de la misa, de la bendición de los campos y de los animales, a continuación la procesión por las calles del pueblo y para finalizar con la subasta del ramo y de los bollos y el fraternal ágape en el que todos nos reuníamos.

Pero lo más sensato y lo más aconsejable en estos momentos, es evitar la concentración de personas en las calles del pueblo y siguiendo las recomendaciones que nos van haciendo desde las instancias encargadas de ir controlando la evolución de la enfermedad, se ha optado por anular en esta ocasión, esta fiesta tan entrañable para todos los Tabareses.

La misa se seguirá celebrando con las restricciones que se van imponiendo en los lugares de culto, así como la bendición de los campos y de los animales que se realizará en el transcurso de la misma.

Por el bienestar general, es conveniente seguir cada una de las indicaciones que nos van haciendo, de esa forma entre todos, podremos volver a la normalidad lo antes posible.