Con el paso del tiempo, nos hemos ido dotando de derechos, que nos permiten disfrutar de un estado de bienestar, al que ya no queremos ni podemos renunciar, porque el día que los perdamos, la calidad de nuestra vida irá menguando y no estamos dispuestos a ello.

Uno de estos derechos fundamentales, es disponer de una sanidad pública al alcance de todos y eso es algo, que ahora en el estado en que nos encontramos, nos damos cuenta de lo necesario que puede llegar a ser, cuando no disponemos de una buena parte de los medios que nos están usurpando, para seguir contando con ese estado del bienestar.

En un territorio, que presenta el crecimiento vegetativo más lamentable de todas las provincias de España, donde la población va envejeciendo a pasos agigantados, es necesario dotar de los recursos necesarios, para que nuestros mayores, los que han hecho posible que dispongamos del bienestar que hemos conseguido, no carezcan, como está pasando, de la atención que ellos más que nadie, necesitan.

Desgraciadamente nuestros pueblos ven como la vida que en ellos antes latía, va apagándose lentamente y cada vez que uno de nuestros ancianos se marcha para siempre, no hay una esperanza de ese relevo generacional que pueda llegar a equilibrar la preocupante situación en la que nos encontramos por ese abandono permanente, al que nuestros dirigentes, que eran los que tenían que preocuparse del bienestar de su pueblo, nos han ido llevando.

Es cada vez más frecuente, que los servicios médicos de los pueblos, se vayan cerrando o limiten su atención a fórmulas que nuestros mayores ni pueden, ni saben, ni son capaces de poder acceder.

Recientemente en el pleno de las Cortes de Castilla y León, el 10 de junio de 2020, se llevó a debate una proposición no de ley, presentada por el grupo socialista de la comunidad, para el mantenimiento de los consultorios médicos locales.

Seguramente, la mayoría de los pueblos que hay en esta comunidad, a veces se encuentran a una distancia demasiado importante, del lugar en que se encuentran aquellos que toman las decisiones para la población, porque no viven esa problemática del día a día que hay en los pequeños pueblos y van abandonando a sus gentes, a una suerte que en ocasiones parece perfectamente programada.

Pero los alcaldes de estos pequeños pueblos y los sanitarios que están al cargo de la gente que tiene que enfrentarse a los problemas de no haber visto diariamente atendidas sus necesidades básicas, han dicho ya basta y han comenzado a movilizarse tratando de conseguir que los derechos lleguen efectivamente a todos los que lo necesitan.

Ayer se celebró una reunión en el salón de actos del edificio del reloj de Tábara, en la que se concentraron más de 40 personas de todos los pueblos de la comarca de Tábara y algunos de Sayago, Aliste y la zona de Valverde. Alcaldes, concejales y sanitarios que viven el día a día de la problemática que está representando la sanidad, para quienes no pueden acceder en condiciones normales a la misma.

Se expusieron algunos casos que además de llenarnos de vergüenza, claman justicia por las limitaciones que están encontrando muchas personas para poder ser atendidas, las particularidades de cada pequeña población al tener cerrado su consultorio médico y no encontrar la forma de poder aliviar sus dolencias, porque desde un despacho en donde se toman las decisiones, no se palpa la realidad que estas gentes están viviendo y hay que mirar por ellas, porque es la obligación que tienen aquellos que nos gobiernan.

Parece que no aprendemos de las lecciones que nos va dando la vida y estamos condenadas por ello a volver a repetir los mismos errores. Recientemente se ha demostrado que sin una sanidad comprometida, la pandemia que hemos padecido hubiera tenido unas consecuencias muy diferentes, por eso, los reunidos quieren trasladar a las administraciones públicas el malestar que está sintiendo la población que ellos representan y también, el malestar que ellos sienten por no ser escuchados por quienes tienen la responsabilidad de solucionar los problemas que se presentan.

De la reunión celebrada en Tábara, que será la primera si no se llegan a adoptar medidas urgentes que palien la situación en la que nos encontramos, se han acordado los siguientes pasos, para comenzar a visualizar el lacerante problema que los pueblos se están viendo obligados a padecer.

  • Recoger firmas en todas las poblaciones mostrando el malestar de la situación a la que se está sometiendo a las pequeñas poblaciones
  • Establecer una queja conjunta ante el Procurador del Común, para que interceda en el mantenimiento de los consultorios médicos.
  • Trasladar a todas las administraciones competentes en esta materia, el malestar que la población está sintiendo por la dejadez que están padeciendo.
  • Se propondrán acciones para presentar mociones en los pueblos afectados.
  • Se estudiara hacer una concentración, cuando las condiciones lo aconsejen, con todo el apoyo social, especialmente de los más implicados para manifestar el malestar por la situación que nos encontramos.

Representantes de la Plataforma de Defensa de la Sanidad Pública que se encontraban presentes en la reunión, van a ponerse en contacto con los profesionales sanitarios delo Centro de Tábara, para conocer su postura, antes de realizar una concentración, tratando de que se sumen a la misma y apoyen los planteamientos que se defienden.

No podemos seguir haciendo oídos sordos a una situación que se viene anunciando desde hace mucho tiempo y los que tienen que tomar la decisión de solucionarla porque su responsabilidad, se ponen de lado o cambian su mirada, nuestros mayores se lo exigen, el pueblo al que dicen representar, se lo exige y la dignidad en algo tan fundamental como es la salud de las personas, también se lo exige, sobre todo en estos momentos en que la llegada de visitantes, va a suponer una demanda muy superior al resto del año.