almeida – 30 de octubre de 2015.

Antes el río Talanda

era obsequiado con agua

de todos los manantiales

que los agricultores mimaban

 

Con el declive del campo

se fue descuidando la tierra

al no limpiar los manantiales

todos se fueron secando

 

Ya no aumentan el caudal

del que fue temido río

que llegó a inundar el pueblo

cuando bajó muy crecido

 

Hoy solo es un arroyo

con un hilillo de agua

que está lleno de maleza

que va perdiendo la savia