Estaba sentado en el monte,
vi en el camino un raposo,
iba tras una perdiz
que daba vuelos muy cortos
 
El zorro iba observando
cómo corría su presa
y se adelantó a ella
tratando de sorprenderla
Antes de caer al suelo
dio un salto el raposo,
se chocaron en el aire
y él salió victorioso
 
Vuelve por el camino,
va despacio y orgulloso,
lleva en sus fauces la presa
que alimentará a sus retoños