En el año 711 los musulmanes vencen al rey visigodo D. Rodrigo en la batalla de Guadalete (Arcos de la Frontera-Cádiz), e inician la conquista de la Península Ibérica; la población huye hacia el norte.

                En 718/720, en las montañas asturianas, el rey astur D. Pelayo rechaza a los musulmanes y comienza la reconquista. Después de varias contiendas, en el año 878, el rey astur Alfonso III “El Magno” vence a los musulmanes en la batalla de la Polvoraria (entre Benavente y Arcos de la Polvorosa-Zamora). Tal victoria origina la Primera Repoblación, que llega hasta el rio Duero; la misma se realiza con colonos y con la fundación de monasterios, a los que se les dota de tierras.

                En el año 988, Almanzor (caudillo del Califato de Córdoba) arrasó los territorios repoblados. Pasadas las “razzias” musulmanas, se inicia la reconstrucción, quedando las tierras bajo el dominio regio. El rey castellano-leonés Fernando I “El Grande o El Magno” (1016-1065), testamentó que las tierras de los monasterios pasen a sus hijas, siempre que permanezcan solteras; resultó que sus hijas, las infantas Urraca de Zamora y Elvira o Geloria de Toro, recibieron tierras.

Almanzor

                Elvira o Geloria de Toro, recibió las tierras de los monasterios de Tábara y de Moreruela. La infanta Elvira testamenta, el 11-11-1099 en Tábara, que sus posesiones de Tábara y Moreruela pasen a su resobrina Sancha Raimúndez, cuya genealogía es la siguiente:

* Fernando I de Castilla y León, casa con Sancha de León y tienen a:

                – Urraca de Zamora.

                – Sancho II “El Fuerte”, de Castilla y León.

                – Elvira o Geloria de Toro.

                – Alfonso VI “El Bravo”, de Castilla y León.

                – García, de Galicia.

* Alfonso VI, casa con Constanza de Braganza y tienen a Urraca I, de Castilla y León.

* Urraca I casa con Raimundo de Borgoña y tienen a:

                – Sancha Raimúndez.

                – Alfonso VII “El Emperador”, de Castilla y León.

Testamento de Dª Elvira o Geloria de Toro

                La infanta Sancha Raimúndez, hija de una sobrina de Elvira o Geloria de Toro, hereda el Infantazgo de Tábara. En 1130 entrega todas sus posesiones de Tábara y Moreruela a la Orden Militar del Temple para la encomienda de Tábara, cuyos “freires” no tuvieron ni castillo, ni iglesia; si bien cuando llegaron pudieron residir en lo que quedase del arrasado monasterio, ya en reconstrucción; vivieron en el paraje de “La Magdalena” (entre Tábara y Faramontanos), donde tenían una ermita. Elvira, en 1137, está presente en la consagración de la Iglesia de Santa María de Tábara; muere el 28-2-1159.

Iglesia de Santa María de Tabara, foto de la familia Berdión
Paraje de La Magdalena

                En la zona, los templarios tenían encomiendas en Alcañices, en Carbajales /Alba de Aliste; las tres eran conocidas como Bailía de Aliste.

                Entre 1157 y 1188 el rey leonés Fernando II efectúa repoblaciones, que constituyen la Segunda Repoblación, la cual tiene carácter concejil.

                Los templarios fueron acusados de sodomitas, idólatras y otros cargos, por lo que el Papa Clemente V, en 1307, ordena que se los detenga y se confisquen sus bienes. En 1312 disolvió la Orden del Temple, indicando que sus bienes fuesen entregados a otras órdenes militares; pero los reyes castellanos no cumplieron con tal indicación y los bienes los dispusieron a su arbitrio.

                Las posesiones templarias de  Alcañices, Castillo de Alba (Carbajales / Alba de Aliste) y Tábara, pasaron a depender directamente del rey (realengas), disponiendo lo siguiente:

* Castillo de Alba fue concedido a la Orden de San Juan, después a distintos nobles y finalmente, en 1434, el rey castellano Juan II se lo dona a D. Alvaro de Luna, pero éste, en 1445, se lo cede a D. Enrique Enríquez de                 Mendoza, al que el rey castellano Enrique IV le concedió en 1459 el título de I Conde de Alba de Aliste.

* Alcañices y Tabara (junto a Otras), como señoríos  jurisdiccionales y territoriales, el 8-9-1371 fueron donadas por el rey castellano Enrique II de Trastámara, al noble burgalés Gómez Pérez de Valderrábano, en agradecimiento de los servicios prestados en la guerra civil contra su hermano bastardo Pedro I.

* El Señorío de Alcañices fue pasando a sus descendientes hasta llegar a su tataranieto Francisco Enríquez de Almanza, al que el rey Carlos I le concedió en 1533 el título de  I Marqués de Alcañices.

* El Señorío de Tábara pasó hasta su biznieta Francisca de Almanza y Cifuentes, y de ésta a su esposo Pedro Pimentel Vigil de Quiñones; después paso a su hijo (con su segunda esposa Dª Inés Enríquez de Guzmán) Bernardino Pimentel Enríquez, al que el rey Carlos I le concedió en 1541 el título de Marqués de Tábara.

Castillo de Alcañices  Castillo de Alba

                En resumen las posesiones que conformaron el Señorío de Tábara, que después pasó a ser Marquesado, tuvieron su origen en los bienes adjudicados  a los monasterios de Tábara y Moreruela, que se fundaron durante la primera repoblación de los territorios reconquistados a los musulmanes; los cuales, después, pasaron a conformar el Infantazgo de Tábara, detentado por la infanta  Elvira o Geloria de Toro y después por su resobrina la infanta Sancha Raimúndez (biznieta de Fernado I, nieta de Alfonso VI y hermana de Alfonso VII, reyes de Castilla y León). Las posesiones del Infantazgo de Tábara, pasaron a la Encomienda Templaria de Tábara y de ésta a la Corona; después el rey se los donó al noble Gómez Pérez de Valderrábano, que pasó a ser el I Señor de Tábara.